20 jul 2009

Anguish

Muero de sueño. Muero de angustia. Muero de ocio y desesperanza. Decir que muero y saber que exagero es lo que más me mata. Siendo que me pierdo.


No me mantengo, no hay funda que controle mi mente, no manera de frenar ideas. Idea tras idea que me traicionan y no me dejan ser impulsiva, tonta y mediocre con la paz con la que cualquiera lo es....


Escribe, escribo, "scratching my soul trough my eyes".  Dan ganas de vomitar el corazón... ¿demasiado cursi? Bueno, digamos entonces, que toda la mierda sentimentalista que se va acumulando en mi mente se combina con todo el existencialismo que me dice que nada lo vale, se hacen un gran peso en el pecho, un costante dolor estomacal, un nudo en la garganta que desencadena el sabor a bilis en la boca previo a basquearte. Vomitar el corazón.

Dicen que cuando empiezas a escuchar campanas es que tu locura ya es clínicamente demencia. No escucho nada. Quiero escucharlas de una vez, decir que las vacas vuelan, que conocí a una ballena escocesa muy educada y cortés, y que los colores fluorescentes no me dejan dormir de noche.

"pero ¿por qué?"

¿Tú qué sabes?¿Yo qué sé? 
No, mi tío no me violaba en mi infancia.
No, mis papás no pasaron por un tormentoso divorcio.
No, los pitufos no me daban miedo, y no me creía miembro de los Thundercats
No, le pegaba chicles en el pelo a las niñas, como todos.
No, mi pubertad no tuvo exceso de acné.
No, disfruto de mi soledad y tengo buenos amigos.
No, tengo un perro que me lame los pies.
No, ningún amor ha abusado de mí.
No, no, no...
 
((...))




2 comentarios:

  1. ... me encontre con tu blog al dar click en un libro de cioran... jaja muy, muy buen blog, cheers!!!

    ResponderEliminar